martes, 5 de julio de 2011

¿Qué es la capacidad de carga?

El concepto "Capacidad de carga", se refiere a la cantidad de individuos que se pueden sostener en un área en particular, de forma constante, dentro de los limites de los recursos existentes y sin degradar el ecosistema para las generaciones presentes y futuras. ¿Por qué es esto importante? Porque ninguna población puede sobrevivir por mucho tiempo una vez que ha rebasado la capacidad de carga de su medio ambiente; y cada población que lo ha hecho ha terminado igual: muriendo.

La capacidad de carga no es fija, y cambia de acuerdo con las necesidades básicas de cada población y los recursos naturales disponibles para satisfacer estas. La ley de Liebig nos dice que el recurso menos disponible, de acuerdo con los requerimientos per capita, es el que establecerá la cantidad de individuos que el medio ambiente puede sostener. El recurso en cuestión puede ser alimento, agua, espacio, aire, energía, o cualquier otra cosa que un individuo necesite para sobrevivir. Aquí es donde entra en escena la cima de petroleo. A principios del siglo 19, la población mundial llego por primera vez a mil millones de personas; entonces, en 1859, al comenzar la era del petroleo, también comenzó la era del crecimiento desmedido de la población del planeta. Ahora, en el 2008, hay en la tierra más de seis mil quinientos millones de personas, es decir, en menos de 200 años (y de la mano del petroleo y la revolución industrial), elevamos en mas de 6 veces la cantidad de gente sobre el planeta.

¿Por qué debemos realizar turismo sostenible?

El Turismo como industria es un fenómeno que ha venido adquiriendo una presencia creciente en la dinámica económica internacional. Para muchas naciones y regiones del mundo constituye una de sus actividades fundamentales, generadoras de ingreso, empleo y desarrollo.
Sin embargo, comprender el carácter de la actividad turística y sus relaciones con el medio ambiente, permitirá una convivencia armoniosa entre naturaleza y turismo, de forma tal que no sufran alteraciones los ecosistemas donde se desarrolla esta actividad, y por consecuencia hacer frente a las necesidades turísticas presentes sin poner en riesgo la capacidad de las futuras generaciones para atender sus propias necesidades.